Programación en Lenguaje Ensamblador

-El Verdadero Lenguaje de las Máquinas-

El Efecto Icaro

–O como matarte con tus propias armas–

toma externa

Para los que no saben la historia, se dice un día un gran inventor griego llamado Dedalo fue enviado a morir junto con su hijo a una isla de la que era imposible escapar. Había enormes olas y fieras marinas que no dejaban posibilidades de escapar por mar. Con su gran ingenio y conocimientos, Dedalo usó plantas nativas, fibras de árboles y cera de los panales de abejas para construir dos pares de alas capaces de volar. Durante los siguientes días esperó a que las condiciones climáticas fueran las idoneas para que el viento los sacara de la isla y los llevara a tierra firme. Cuando ese momento llegó padre e hijo subieron a lo alto de un acantilado y se prepararon para emprender el vuelo en sus improvisados planeadores. No sin antes advertir que estos tenían un serio error de diseño desde su origen, y es que la cera que unía las piezas podía derretirse con el calor del sol. Por lo que justo antes de saltar, Dédalo advirtió a su hijo Icaro que no debía elevarse demasiado o de lo contario el sol derretiría sus alas y el se desplomaría al mar encontrando una muerte segura.

Ya en el aire, ambos sobrevolaron las olas y dejaron su cautiverio cada vez mas atrás, la vista aerea debió de serle a Icaro tan impresionante que decidió tomar mayor altura; pero al hacerlo los rayos del sol mediterraneo reblandecieron la cera de sus alas y estas se deshicieron bajo la fuerza del viento y el olor a cera quemada fue lo último que Icaro alcanzó a percibir antes de desplomarse en el mar y perderse en este para siempre.

Bueno, ya fue demasiado de cultura general. Algunos al contar la historia hacen énfasis a la alegría de Icaro antes de caer para darle mas drama a la historia y otros muchos mas usan este cuento como lección para asustar a los niños desobedientes. En este caso, voy a describir algo que he llamado El Efecto Icaro para definir una situación muy común a la vez que peligrosa que hasta no mucho tiempo yo era completamente inmune. Y a la que todo aquel que trabaje con una computadora siempre se encuentra expuesto.

El Efecto Icaro consiste en la utilización imprudente de recursos vitales que invariablemente termina en eso que los /b/tards de 4chan llaman FAIL

Este problema no tiene salida facil, pues si se quita lo que en apariencia es la causa del problema se priva a la persona de un recurso que necesita y si se usa la fuerza coercitiva (eso que los ancianos de pueblo se atreven a llamar disciplina) no se tiene la garantía de que el usuario del recurso no le va a dar mal uso cuando nadie lo esté vigilando. Tarde o temprano, todo el que tiene un recurso que se presta al mal uso termina descuidándose y hasta que no le ocurre algo malo no se da cuenta de que su actuar no fue el mejor de todos.

Luego, cuando alguien tiene un percance por darle mal uso al recurso vital no faltan las voces que consideran que tal recurso es malo yse empeñan en acabar con este afectando a todos aquellos que si obtienen verdaderos beneficios de este. Hay varios ejemplos del Efecto Icaro en la vida moderna pero el que mas me preocupa de momento es el derivado de las computadoras o lo que actualmente se considera una computadora.

Dos conversaciones me pusieron en guardia sobre este peligro, hace mucho el buen Julio (convertido hoy en un respetable padre de familia) me dijo que lo mejor para programar era una computadora diferente a la que se usa las actividades de la vida diaria, así no solo se evitaba el riesgo de destruir información importante sino que se evitaban las distracciones. Luego en otra situación diferente alguien me quiso gorronear un password para conectarse al servicio de internet de un aeropuerto (se trata de un cierto servicio que un ISP del pais da a sus suscriptores). Cuando le pregunté para que lo necesitaba me dijo algo que me sonó a blasfemia: que sin acceso a internet la computadora no le servía para nada.

Aún me cuesta creer que existan personas (esas que algunos empeñan en denominar “usuarios casuales”) que no encuenten interesante una computadora por si misma. Debe de ser como la gente que solo usa el automovil para ir siempre de la casa al trabajo y no le interesan sus prestaciones ni dedica tiempo a explorar los caminos. Pero ahora que mi vida aunque aún está muy lejos de ser perfecta es mucho mas luminosa que en años pasados me he percatado que me estoy volviendo vulnerable a cosas que antes simplemente me hacían reir o no comprendía. Y eso puede que sea la causa de mi pésimo desempéno de los ultimos meses y mi probable derrota futura.

Como prevenir el Efecto Icaro

Ahora, la razón por la que puse esa fotografía de la luna (que mas parece un limón) fue porque, además de no encontrar imágenes estatuas de Icaro que no le sacaran un ojo ofendieran al público mas conservador fue porque si lo que destruyó las alas de cera de Icaro fue el calor del sol ¿Qué habría pasado si este hubiera volado por la noche? Alumbrado por el resplandor de la luna llena sobre el mar, de seguro hubiera podido volar tan alto como quisiera sin peligro de que sus alas se derritieran y no solo hubiera llegado con bien a tierra firme sino que se había divertido de lo lindo volando con rumbo a las estrellas. En mi experiencia personal la mejor manera de prevenir que se presente el Efecto Icaro es ponerse en situación en la que aún actuando de modo irresponsable no se corra ningún peligro o ya si nos ponemos muy severos, arreglar las cosas para que este tipo de actuar sea lo mas complicado posible.

Y si hasta ahora no había tenido este problema era porque, a riesgo se sonar como adolescente emo, había estado volando de noche. Quejándome de la oscuridad sin darme cuenta de que esta no solo no derretía mis alas de cera sino que me protegía de mis posibles depredadores. Ahora que me ha sorprendido el amanecer me he dejado maravillar con tanta luz y color al grado de volverme imprudente y dejar de sentir miedo. Pero el hecho de que ya no sienta miedo ni dolor no significa que sea indestructible sino todo lo contrario. Pues ahora soy un blanco perfectamente visible y además estoy demasiado maravillado con tanta luz como para tener conciencia de mis propias estupideces. Solo los numeros rojos y el olor a cera quemada me dan fugaces indicios de que las cosas no van bien. Y si no hago algo para combatir esta nueva y engañosa amenaza la siguiente razón por la que se perciba el olor a cera quemada será por las velas que iluminen mi ataud.

De acuerdo, ya le pegué mucho al poeta. Ahora a seguir con los mundanos asuntos de este blog. La serie Poor Programmer pronto va a dar un interesante giro cuando presencien como se hará frente a la mayor amenaza de este primer reto. Y como la clave para contrarrestar este Efecto Icaro será la clave para salir bien librado de esta. En las siguientes notas discutiremos un interesante algoritmo que uno de los lectores de este blog me envió y como se podria implementar directamente en Ensamblador pero por ahora es mejor seguir volando antes de que el sol vuelva a salir y queme estas reblandecidas alas todavía mas.

abril 22, 2010 - Posted by | Uncategorized | , ,

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