Programación en Lenguaje Ensamblador

-El Verdadero Lenguaje de las Máquinas-

El Fantasma de la Tribu y el Tercer Ratón

–¿Quién es el dueño de tu tiempo de vida?–

A pesar de que se cree civilizado, el ser humano es un animal de manada. Cada grupo humano funciona como una manada de mamíferos agresivos donde unos pocos machos acaparan a todas las hembras y los recursos y el resto de los machos tienen que pelear contra los jefes para quitarles su posición o aceptar ser hostilizados continuamente por estos en un intento de intimidarlos lo suficiente para que no intenten nada en su contra. Originalmente la civilización intentó disminuir las peleas creando un orden social sospechosamente parecido al de las aves en las que las parejas permanecian juntas para formar nidos en los cuales criar a sus descendientes. Orden que para ser mantenido demandaba sacrificios tales como que los machos dominantes tuvieran que conformarse con una sola hembra y el resto de las hembras se vieran atadas de por vida a machos débiles a los cuales despreciaban pero que les brindaban techo y comida. Este orden demostró ser superior al de las comunidades incivilizadas y primitivas y se mantuvo por algunos miles de años hasta que el desarrollo tecnológico trajo un nivel de bienestar que hizo que la organización familiar que recordaba a los nidos de aves se viera como algo anticuado y ridículo y la humanidad volvió a vivir como en las antiguas manadas de primates. No entraré en muchos detalles del efecto de esto porque eso ya es política y aquí de lo que hablo es de programación.

¿Y qué tiene que ver la programación con una manada de cavernícolas incivilizados? O más específicamente ¿Qué tiene que ver esto conmigo y con el hecho de que no he subido nada de valor a está página en los últimos dos años? Pues que todo lo que hace a esta página lo que es que es el ASM dentro de la manada en la que estoy no significa nada. Ya se que ustedes me imaginaban como una especie de ente poderoso y dominador que atemorizaba a los nativos incultos con su dominio sobre las computadoras pero en realidad soy poco más que un viajero que va de un lado a otro buscando aventuras y aprendiendo lo que puede sobre programación. O lo había sido hasta ahora. Pues por problemas de recursos no he podido vivir como antes y no me queda de otra que unirme a una tribu en la que por supuesto no me van a dejar ser el jefe ni tampoco disputarle el poder al macho dominante en turno. ¿Debería dejarme hostilizar y atemorizar alegremente mientras trabajo para darle recursos a gente que me desprecia a cambio de migajas de lo que yo mismo produzco del modo como lo hace el Tercer Ratón? ¿Habrá alguna otra alternativa?

Para los que no conocen la historia, el Tercer Ratón se trata de un fenómeno que ocurre cuando tenemos tres ratones encerrados en una caja en la que de un lado hay una palanca y del lado opuesto una puerta de la que sale un trozo de queso cada que se jala la palanca. Cuando hay un solo ratón este jala la palanca cada que tiene hambre y come. Cuando hay dos ratones a veces pelean y otras se turnan para ver quién come y quién jala la palanca. Pero cuando hay tres ratones en la caja ocurre algo feo: Y es que dos ratones se ponen de acuerdo para obligar al tercer ratón a jalar siempre la palanca y le permiten comer únicamente cuando los dos ratones que acaparan para si la puerta del queso ya han comido hasta hartarse. Al final ese tercer ratón es el que más trabaja y menos come. ¿Pero qué pasaría si ese tercer ratón no necesitara comer?

El tercer ratón acepta su destino no solo por la ferza de los que acaparan el queso sino por su propia hambre. Y en las manadas de humanos modernos ocurre lo mismo. Ese tercer ratón que trabaja mucho y come poco no siempre es un trabajador poco calificado. También puede tratarse de científicos cuyos descubrimientos hacen mucho bien a un montón de gente que no sabe ni le importa nada de ciencia. O cualquier otro trabajador que trae progreso pero que no tiene ningún tipo de poder. En una palabra: Un esclavo.

¿Pero qué pasaría si ese tercer ratón no necesitara comer?¿Si ese macho sumiso que trabaja todo el dia para que el jefe de la tribu que lo hostiliza a diaro, las hembras que los desprecian y crias que él no engendró se den la gran vida dejara de trabajar? Pero no hablaré de eso porque eso también es política. De lo que hablaré es de qué es lo que pasaría si las necesidades de este tercer ratón fueran tan pocas que no se viera en la necesidad de ser el tercer ratón.

Y aquí es donde entra el asunto de los fantasmas. Cuando un hombre no puede tomar el poder ni irse a vivir con sus propios medios lo que hace es convertirse en un fantasma. Poco a poco se le va viendo menos, su vida social dentro de la tribu se reduce al mínimo y se limita a hacer su trabajo y nada más hasta que un dia desaparece por completo. Ya sea porque se acostumbraron a su presencia silenciosa en segundo plano o porque abandonó la tribu.

¿Puede considerarse ladrón a un esclavo que dedica parte de su tiempo a si mismo?¿Quíen es el dueño de su tiempo y fuerzas?

Y es aquí donde estoy. Desde el 2014 me he visto en situaciones en las que se me ha amenazado con que debo de tomar el papel del tercer ratón sopena de morir de hambre y ser atacado de muchas formas. Y en estos dos años he investigado mucho para bajar mis necesidades tanto de dinero como de tiempo y salud y dedicar lo más posible a programar. Pues se suponía que para este momento debería de tener el suficiente nivel para trabajar por cuenta propia y no lo he conseguido aún, por eso estos dos años he investigado mucho sobre como evitar que la vida se me consuma en cosas que no quiero hacer y es ahí donde entra la gráfica de esta entrada.

Según me dijo cierto personaje enfundado en frac, con monóculo, puro y sombrero de copa la gente de la calle no puede invertir porque quiere invertir lo que le sobra después de haber cubierto sus necesidades básicas cuando lo correcto es invertir primero y cubrir tus necesidades básicas con lo que te sobre de la inversión. Si la inversión es buena esta cubrirá tus necesidades y si es mala simplemente uno va y lleva sus recursos a otro lado. Y por supuesto inversión no nada más es dinero, también lo son el tiempo y la energía.

En la gráfica la horizontal representa los esfuerzos invertidos en trabajar y la vertical el bienestar que uno es capaz de alcanzar. En los extremos malos tenemos de un lado el vagabundo que no trabaja y no hace nada y por tanto nada tiene mas que tiempo de sobra. Del otro extremo tenemos al trabajador que duerme muy poco y se rompe la espalda de sol a sol para pagar deudas y que apenas puede malvivir con lo que le queda después de pagarlas. El punto medio donde el bienestar más alto que uno puede alcanzar es aquel en el que cubrimos nuestras necesidades y todavía nos queda tiempo y salud para disfrutar la vida entendiéndose esto por como cada quién quiera hacerlo. Lo que la gráfica nos dice es que progresamos a medida que nos esforzamos pero llegado un cierto punto el esfuerzo comienza costarnos más dinero del que ganamos, nos quita tiempo para descansar y nuestra salud disminuye. Por lo que no tiene caso pasar ese punto a menos que tengamos una necesidad tan grande que estemos dispuestos a sacrificar dinero, tiempo y salud para satisfacerla.

Todo ese esfuerzo que pienso ahorrar lo destinaré a programar. O sea que quienes me leen sabrán de mi más seguido mientras que los que me conocen por cosas ajenas a la programación poco a poco me irán viendo menos hasta que llegue al punto en que un dia se olviden de mi. Pues he descubierto como vivir con muy poco y tener suficiente tiempo y vida para programar. Pues he visto compañeros que después de ganarse la vida honradamente como buenos ciudadanos lo último que quieren hacer al regresar a su casa es programar y yo no pienso pasar por lo mismo. Les contaría todas las cosas que he descubierto para lograr esto pero dado que para muchos uno no es rico hasta que tiene una bolsa de dinero al que todos le pueden meter la mano las guardaré para otra ocasión. De momento y nada más para hacer enojar a los normies que alguna vez quisieron hacer juegos diré que puedo moverme de la casa a la palanca que le da el queso a otros sin gastar dinero ni ser detenido por el tráfico, que averigué como mantener un buen estado de salud sin pagar gimnasios ni ejercitarme en casa, que puedo comer en casi cualquier parte donde no se me prohiba explícitamente hacerlo y casi gratis, mantener un aspecto presentable sin importar las condiciones del camino y por supuesto que puedo dormir mis 8 horas reglamentarias y en el peor de los casos dedicar un mínimo de dos horas diarias a la programación. Y estoy investigando como hacer para moverme en círculos sociales conflictivos sin meterme en lios. Para ellos iré desapareciendo poco a poco mientras que para ustedes que me siguen por la programación cada dia sabrán más de mi.

Ya para irme les dejo una anécdota que se dice le pasó a un sabio de la antiguedad: Estaba un dia un hombre comiendo un plato de lentejas cuando alguien se le acercó y dijo: -“Si te sometieras al emperador no tendrias que comer lentejas”. A lo que aquel que estaba comiendo el plato de legumbres le contestó: -“Y si tú comieras lentejas no tendrias que quedar bien con el emperador”

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mayo 31, 2016 - Posted by | Uncategorized

3 comentarios »

  1. Entré a éste foro hace más de tres años para aprender Ensamblador y en realidad nunca lo he hecho. Ni una sola página ni línea de código me ha interesado. Son la filosofía y “poesía” de cada texto lo que me ha atrapado. Al igual que usted soy un náufrago que nada contra la corriente con el único objetivo de aniquilar la raza humana con sus “grandes” e injustificados logros que creen propios.

    Debería ser usted más conocido pero si lo fuese, de seguro que no lo leería porque ya no estaría luchando contra la corriente. Así que siga así, en la mierda más recóndita de la internet, en el ambiente underground, con el vale-verguismo al máximo. Lo que no entiendo es, ¿a qué viene todo eso de querer ser popular? Quizá el tercer ratón no necesita aprender a ignorar a los otros dos, si no aprender a atacarles.

    P.D: Si no destruye toda red social artificial -facebook, twitter, youtube-, y deja de vanagloriarse en ellas; quizá nunca disfrute la completa libertad.

    Comentario por Jorge Andrés Devia Mosquera | junio 9, 2016 | Responder

    • Lo que no me mata me hace más fuerte y voy a necesitar estar entre la porquería algún tiempo para obtener fuerza extra. En cuanto al tercer ratón en realidad no tiene necesidad de atacar a los otros. Basta con que no tenga tanta necesidad de alimento como los otros dos y si resiste lo suficiente cualquiera de los otros dos tomará su lugar. En cuanto a lo de la popularidad es cierto que no me debo de exhibir más de lo necesario. De hecho hacerlo me consume recursos que podría usar para programar. Pero necesito un mínimo de presencia en internet para ponerme en situaciones de las que pueda sacar provecho. Digamos que esa búsqueda de popularidad es como las banderas que se colocaban a la espalda algunos guerreros antiguos para anunciar a sus enemigos su posición y no perder tiempo buscándolos. Aunque admito que me gustaría ser famoso por mis códigos y no por escribir de mi filosofía en internet.

      Otra cosa que averigué hace poco es que muchos creadores de videojuegos que buscan recursos del crowdfunding promocionan su proyecto desde mucho antes de terminarlo para ir formando un grupito de fanáticos que suelten el dinero cuando el juego salga. En teoría eso sería mejor que sacar un dia un juego del que nadie sabe nada pero se arriesgan a no terminarlo como muchos casos que conozco. Tal vez esta página sea algo parecido a eso y ahí afuera hay un grupo de fans que no dudarian en hacerse con algún producto que un dia saque a la venta.

      Comentario por asm86 | junio 14, 2016 | Responder

  2. Sigue programando. Desde España, aquí tienes otro seguidor. Me ha sorprendido encontrar alguien con una mentalidad tan cercana a la mía. No estamos solos. La razón se impondrá un día.

    El sabio que mencionas fue Diógenes, llamado el cínico o también el perro. Diógenes resulta el perfecto ejemplo de tercer ratón invencible. Sólo poseía un trapo para taparse, un zurrón y un cuenco para comer. Un día vio que un niño hacía un agujero en el pan y en él comía, sin necesidad de cuenco. En aquel instante, se deshizo del suyo.

    Curiosamente, hoy se usa su nombre para referirse al trastorno mental de las personas que acumulan basura y objetos en sus casas. Ejemplo del mal uso del lenguaje por el imperio de la ignorancia.

    Diógenes vivía en una gran tinaja, y se quejaba de que jamás había visto un hombre de verdad. Cierto día, su fama llegó hasta el gran emperador, Alejandro Magno, quien se plantó delante de él, que estaba sentado tranquilamente a la boca de su tinaja. Alejandro le informó de quién era, y le dijo que era el hombre más poderoso del mundo, y que le daría cualquier cosa que le pidiese. Entonces Diógenes le pidió que, por favor, se apartase de delante para poder seguir tomando el sol.

    Al igual que Diógenes, el lenguaje ensamblador encierra toda una filosofía. Todo cuanto no es necesario, se puede eliminar. Si quitamos todo lo que sobra, al final sorprende cuánto se puede conseguir con muy poco. Esa es la riqueza verdadera en un mundo con recursos muy limitados como el nuestro, y con ratones muy gordos.

    Recién me asomo al tema ensamblador. quiero aprender a programar. Hasta hoy con excel me ha bastado para hacer todo lo que necesito. Miré Java, no me convenció, me pareció muy artificial y como brujería, nunca sabes de verdad qué estás haciendo, al menos, qué hace la máquina con esos conjuros que le metes.

    Luego miré C. Da más opciones, pero luego al final todo va a lo que llaman librerías, viene a ser como otro java, aunque más en contacto con la máquina y con menos spam, por decirlo así. Ten en cuenta que sólo programé en Basic en mi Commodore a los 13 ó 14 años, para después separarme del tema hasta muy mayor. Todo lo que hablo de estos lenguajes son aproximaciones de alguien muy neófito y vistas de forma muy superficial.

    Al fin encontré el libro de Randall Hyde, “The Art of x86 assembly”, y me convenció de que era lo que yo buscaba, porque lo que yo quería era ser consciente de cómo funciona la máquina, la lavadora, programar el chip como se programa una lavadora, viendo los resortes y lo que entra y sale.

    Me doy cuenta de que en este campo, uno siempre es recién llegado hasta que lleva unos años y ha hecho cosas con cierta entidad. No sé si seguiré adelante o si este será otro de tantos temas que quedaron a medias. Dudo, pero si dentro de un año sigo con ello y consigo dedicar unas horas semanales, habré de reconocer que se trata de una vocación. Y si no lo es, tendré que seguir buscándola, en tanto haya vida.

    En fin, no me enrollo más. Enhorabuena por tu labor y sigue así.

    Comentario por Juan | septiembre 17, 2016 | Responder


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