Programación en Lenguaje Ensamblador

-El Verdadero Lenguaje de las Máquinas-

¿Vale la Pena Estudiar? 3

–Parte 3: La Nobleza de Papel Llega al Poder–

En las dos anteriores partes vimos que en latinoamérica existe la idea de que mientras mas estudios superiores tenga una persona mas dinero puede obtener y como en realidad a las universidades no les importa que sus egresados se mueran de hambre mientras ellos puedan seguir creando, guardando y difundiendo el conocimiento por medio de publicaciones que solo ellos mismos leen. En esta tercera parte vamos a ver como los empresarios latinoamericanos que apenas se están enterando de que ya no vivimos en la colonia ayudaron a sostener esta falsa idea a todo lo largo del siglo XX, con las consecuencias que tanto los desempleados con posgrado como las empresas (algunas de ellas de videojuegos) en quiebra o concurso comienzan a experimentar en este siglo XXI.

En latinoamérica el trabajo ha sido físico desde tiempos muy antiguos. No hay una tradición científica porque en tiempos de la colonia había tanta riqueza y tanta mano de obra facil de obtener que lo único que había que tomar mas o menos en serio era la administración. A lo largo de estos últimos siglos la economía estaba integrada por grandes unidades de producción conocidas en su inicio como encomiendas y luego como haciendas o latifundios. Estos eran pequeños territorios dominados por un Señor feudal y eran al mismo tiempo territorio, familia y negocio. Cada una de estas unidades producía ya fuera comida, herramientas, minerales o algún tipo de servicios. Cuando el Señor moría heredaba estas unidades a sus hijos. Y mientras este momento llegaba los hijos vivían recluidos en internados donde los educaban para que no se aburrieran.

Y los que manejaban tales internados no eran otros que los tararatatarabuelos de lo que hoy conocemos como Profesores universitarios quienes con tal de seguir escribiendo y criticandose sus publicaciones aceptaban gustosos las bolsas de oro con las que los antiguos Señores pagaban el internamiento y feliz estancia de sus hijos en esos lugares. En esos lugares los herederos aprendían artes y ciencias sin realmente tomarlas demasiado en serio, y los pocos a los que si les interesaba pasaban a formar parte del cuerpo de maestros cuando terminaban su educación. Pero esos internados o universidades primitivas eran recintos cerrados y el populacho sucio y analfabeta que no sabía ni le interesaba lo que sucedía adentro lo único que veía era que los hijos de los poderosos solo salían de esos lugares para tomar el lugar de sus padres y manejar el negocio familiar. O por lo menos para ayudar de cerca a estos mismos personajes. Probablemente nunca vieron a nadie salir de uno de estos lugares para irse a trabajar la tierra y mucho menos que inventaran algún artilugio extraño que les ayudara a sembrar.

Como se dijo al principio, tales unidades de producción eran lo bastante fuertes a nivel económico para sobrevivir durante muchas generaciones. Tan solo podían perderse por eventos muy serios como plagas, hambrunas o los cada vez mas raros ataques de piratas. Y como la inmensa mayoría de sus trabajadores eran gente que lo único que necesitaba para trabajar era la fuerza de sus brazos en verdad llegaron a creer que lo que hacía progresar a la gente era haber estado como interno en una universidad. Idea que se fijó en las mentes de los latinoamericanos durante los siguientes siglos. Y como les recuerdo, estas unidades no eran ni buenas ni malas. Pues aunque las condiciones de los trabajadores no eran precisamente de lujo, al menos había trabajo, producción y un espacio en el que los súbditos podían vivir.

Cuando el dominio de la colonia terminó estos poderosos comenzaron a luchar entre ellos por territorios e incluso llegaron a darse casos en los que los propios trabajadores acabaron con sus jefes para apoderarse de sus riquezas. Luego de un período de guerras muchas de estas unidades de producción quedaron destruidas o peor aún repartidas entre la masa sucia por medio de la fuerza. Como era de esperarse estos campesinos que durante muchas generaciones lo único que habían hecho fue remover tierra no sabían nada de como crear una unidad de producción tan eficaz como las que existieron en tiempos antiguos. Aquí cada pais intentó reconstruir estas unidades de producción como se le ocurrió. En algunos paises ese lugar lo tomó el gobierno poniendo a sembrar a los campesinos y luego comprándoles los productos a un precio acordado. Otros invitaron a inversionistas extranjeros a instalarse en sus territorios a cambio de que emplearan a campesinos locales y unos mas simplemente reconstruyeron las antiguas unidades de producción tan bien como pudieron. Pero en la mente de todo el pueblo, tanto de los que descendían de los trabajadores sin educación como los que tenían apellidos importantes quedó la idea del joven heredero que salía del internado universitario para tomar la silla del Señor feudal que los protegería y los pondría a trabajar la tierra.

Lo que hubiera podido esperarse habría sido que estas unidades de producción se reconstruyeran solas mediante las inmutables leyes del mercado. Pero en muchos de esos lugares se desarrolló la idea de que estos antiguos amos eran malvados y a la fecha en muchos paises latinoamericanos la gente ve con desprecio a quienes quieren trabajar por cuenta propia e incluso teme a quienes logran tener negocios exitosos. En esta parte voy a concentrarme en el caso de México que es la historia que mejor conozco pero estoy seguro que este modelo se dio en muchos lugares de latinoamérica también.

De haber continuado el proceso natural del mercado, las antiguas unidades de producción se hubieran reconstruidos solas y la única diferencia que habrían tenido con las antiguas habría sido que habrían adoptado los cambios traidos por las pasadas revoluciones industriales. Pero hubo gobiernos que fundamentaron sus ideas en que estas unidades de producción eran malas tan solo porque al no necesitar otra cosa mas que la fuerza física de sus trabajadores, estos estaban sucios, no sabían leer y no se la pasaban tan bien como sus jefes. Esto, junto con la idea equivocada de que la educación mejoraría la vida de estos trabajadores miserables condujo a un sistema que creó unas unidades de producción que en realidad no eran eficientes, pero crecieron mucho porque estaban protegidas de productores extranjeros. Lo que nos lleva a un siniestro período de la historia de estos paises. Lo que en México se llamó la Sustitución de Importaciones.

Cuenta la leyenda que en algún momento de la segunda mitad del siglo XX un periodista japonés visitó México y publicó un reportaje donde afirmaba que los campesinos mexicanos que acababa de ver vivían como los japoneses de la Edad Media. Cuando un importante político leyó la noticia llamó a su homólogo del pais asiático y lo invitó a un viaje para que viera que lo que el periodista decía no era cierto. Cuando el político asiático terminó el viaje y contempló el campo mexicano pronunció la siguiente frase célebre:

–El periodista que dijo que ustedes vivian como nosotros en la Edad Media les mintió. ¡Ustedes todavía no llegan a nuestra Edad Media!

Y Los títulos universitarios se convirtieron en los nuevos Títulos de Nobleza

Palabras mas palabras menos, lo cierto es que al haber destruido las unidades de producción en las sucesivas guerras latinoamérica quedó en un enorme atraso en comparación con el resto del mundo civilizado. Y mientras que unos paises directamente cerraban sus fronteras a los inversionistas extranjeros otros simplemente estaban demasiado apartados para mantener un comercio rentable con el mundo. Este aislamiento hizo que se desarrollaran muchos empresarios que en realidad no eran capaces de hacer verdaderos negocios. Esta camada de pseudoempresarios no solo no sabían hacer verdaderos negocios sino que lo poco con lo que habían empezado tenía su origen en contratos oscuros con sus gobiernos y a pesar de su origen eran de todo menos humildes. Ellos querían vivir como los antiguos encomenderos. Es decir con una gran cantidad de trabajadores malpagados de cuyas vidas pudieran disponer. Esto no hubiera sido tan malo si al menos hubieran competido con los verdaderos empresarios del exterior en igualdad de condiciones. Eso sumado a que como en realidad se consideraban el relevo de los antiguos nobles quisieron revivir sus antiguas prácticas y eso se vio reflejado en su manera de manejarse con su personal.

Estos personajes que querían imitar a los poderosos encomenderos viviendo del trabajo facil de gente que en realidad no era muy diferente a ellos en cuanto a preparación es lo que en estos escritos se denomina la “Nobleza de Papel”. Como esta gente no tenía una capacidad superior a la de sus trabajadores mas humildes acordaron que crearían una casta basada en los títulos universitarios. Lo malo era que a diferencia de las jerarquías universitarias. Aquí no interesaban ni las publicaciones científicas ni los proyectos de investigación ni tan siquiera el proyecto de tesis con el que el egresado hubiera obtenido su grado. Tan solo importaba contar con el título y si era de una escuela costosa mucho mejor. Esto llevó en su tiempo a mercados negros de títulos falsos y en épocas mas actuales a pseudouniversidades que no pasan de ser internados costosos llenos de actividades recreativas donde uno puede obtener “titulaciones a granel”. A ver si no postea en los comentarios alguno de sus maestros contratados por horas y me dice algo así como: –Ten algo de integridad y admite que la universidad a la que te refieres se llama… (censurado)–

Antes de profundizar en las prácticas de estos personajes recordemos que el latinoamericano considera que la educación superior es un sustituto de los antiguos títulos de nobleza y que en realidad le tiene sin cuidado lo que digan las publicaciones científicas y mucho menos le interesa su existencia. Esta gente creía que si estudiaba iba a progresar económicamente y el gobierno se encargó de rebajar el nivel de la educación superior para que mas y mas gente inutil pudiera egresar las universidades. E inculso se crearon nuevas universidades cuyo único fin era el de “darles estudios” a los hijos de los trabajadores mas pobres para ayudarlos así a progresar. ¿Y saben que fue lo peor de esa política? ¡Que funcionó! Pero funcionó porque estos paises vivían en una realidad ajena a la economía del resto del mundo y lo único que se necesitaba para obtener un puesto de mas de tres salarios mínimos era ganarse la simpatía de estos remedos de empresarios que tanto progresaron en la época del aislamiento.

La costumbre de tomar los títulos universitarios como sustituto de los antiguos títulos nobiliarios creció en el siglo XX y aún existe en pleno siglo XXI. En el siglo XX poco interesaban las capacidades del egresado mientras demostrara que había pasado por una de estas instituciones. Y mientras mas cara fuera la institución era un mejor indicador de que el candidato era “de buena familia”. Esto llevó al siniestro fenómeno de ‘los recomendados’ que eran personas que no tenían ningún talento real pero que obtenian buenos puestos de trabajo como pago de algún favor. Incluso los puestos de trabajo podían ser vendidos entre particulares.

Por su parte, las universidades se convirtieron en enormes oficinas de recursos humanos. Las familias pobres enviaban a sus hijos a las universidades públicas con la esperaza de que obtuvieran un título universitario para conseguir un buen empleo y no porque sus hijos realmente quisieran dedicarse a la ciencia o a la docencia. Recuerdo que en mi estancia en la Facultad de Matemáticas los maestros mas ancianos se quejaban de que el nivel de dificultad de la carrera había bajado mucho porque era demasiado dificil para los estudiantes actuales. Y mientras los que habían entrado a las carreras de física o matemáticas si que querían dedicarse a la ciencia, los de la carrera de computación solo querían el papel para poder cobrar mas dinero por seguir haciendo el mismo trabajo de manejar bases de datos que la mayoría de ellos ya desempeñaba.

Este sistema de obligar a los hijos de familias pobres a invertir un mínimo de 6 años y una buena cantidad de dinero en una educación superior que no les interesaba para poder acceder a un empleo que nada tenía que ver con la ciencia funcionó en latinoamérica durante la mayor parte del siglo XX, pero comenzó a irse al demonio a medida que progresó el comercio internacional y hoy en plena era del internet este sistema de falsa nobleza y negocios de mentira llevó a una fenomenal crisis de desempleo en la que se puede ver en la calle y sin empleo a gente que hace apenas 50 años nunca nos hubiera ni siquiera volteado a ver.

En la siguiente entrada les voy a hablar sobre como el abaratamiento del acceso a Internet y la apertura de los mercados está llevando a esta nobleza de papel a donde se merece que es al desempleo, la quiebra o en el mejor de los casos a trabajar para clientes muy restringidos que por lo regular terminan comprándolos pero que por su habilidad no serían capaces de sobrevivir en el mercado internacional. Y en cuanto a la pregunta que da nombre a esta serie, la respuesta sería que lo hicieras si es que alguien poderoso ya se ofreció a ser “tu protector”. Si no, entonces encuéntralo primero y entonces hazlo.

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abril 4, 2012 - Posted by | Uncategorized | ,

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