Programación en Lenguaje Ensamblador

-El Verdadero Lenguaje de las Máquinas-

¿Vale la Pena Estudiar? 1

–Parte 1: El motivo por el que en latinoamérica creen que Título es igual a Dinero–

Esta es una serie que había querido escribir desde hace mucho tiempo, pero no quería que mi siniestra y perturbadora historia convirtiera este escrito en un documento parcial y tendencioso. Por no decir que podría resultar mucho mas nocivo para la juventud que mi serie sobre el porqué los religiosos odian los videojuegos. Pero la verdad es que ya me estoy cansando de ver el efecto tan destructivo que lo que voy a denunciar tiene en el desarrollo de software y el desarrollo de tecnología en general en américa latina.

Antes de comenzar quiero lavarme las manos y dejar claro que no me interesa burcarle problemas ni a las empresas ni a las universidades. Mientras las universidades se mantengan impulsando la ciencia y las empresas haciendo negocios legítimos. Lo que en esta serie quiero atacar es una extraña costumbre que se practica en latinoamérica desde tiempos de la colonia y que hoy en pleno siglo XXI aún se mantiene vigente en todos los grupos sociales. Me refiero a la creencia de que las carreras universitarias se estudian para obtener una buena posición económica.

Este es un problema muy latinoamericano pero se dice que comienza a verse en algunos lugares de europa y asia. Casi todos escuchamos historias sobre gente que no encuentra empleo a pesar de tener muchos estudios, que su salario está por debajo de lo que necesita para vivir o peor que tienen que aceptar trabajos eventuales con un mínimo o nada de derechos. Esto lleva a que respetables graduados tengan que trabajar en cosas que nada tienen que ver con sus estudios en el mejor de los casos y en el peor que no encuentren un modo honesto de vivir. Y a nivel macro que la economía de paises enteros se estanque por completo.

Hubo un lugar no muy lejano donde este fenómeno comenzó a verse desde hace décadas, un lugar donde por cierto vive (o vivía) uno de los lectores de este blog. Un lugar donde cualquiera podía tener estudios superiores pero que ganaban mas dinero en trabajos modestos relacionados con la economía informal y el ramo de los servicios. Y eso no tenía que ver con el nivel académico de ese pais porque su nivel era bastante bueno y muy apreciado en universidades del extranjero. No profundizo mas porque no me gusta meterme con la política. Pero esa fue una alarma de lo que pasaría un día con el mundo si a la educación superior se generalizaba mas allá del ámbito académico.

De acuerdo, soltemos al troll. El asunto es que en latinoamérica los estudios superiores son extraoficialmente obligatorios. Cualquiera que aspire a un empleo diferente a las labores mas básicas de limpieza debe de tener como mínimo una licenciatura (B.S. en algunos paises) en administración. Y si va a tener algún tipo de responsabilidad se busca que cuente con alguna especialización aunque esta no se relacione con el tipo de empleo que desempeñe. Esto no sería tan malo si los empleos se relacionaran directamente con los estudios (lo que hace décadas se denominaba ser profesionista) sino que no existe relación alguna. Incluso se llegan a dar casos que al extranjero le parecerían extraños como por ejemplo que pese mas la escuela de procedencia que la carrera cursada. O como escuché a un extranjero en el evento del Global Game Jam que se preguntaba el porqué en latinoamérica hay tantos administradores de empresas si existen muy pocas empresas que administrar. Para encontrar la respuesta a este enigma tenemos que retroceder la historia al menos unos 300 años.

Todo comenzó hace mas de 300 años…

Ahora estamos en el tiempo de la colonia. A finales del siglo XVII y principios del XVIII la economía es buena, hay grandes unidades de producción en el campo. Las minas producen, el comercio con el resto del mundo es bueno y salvo por unos cuantos piratas dando sustos aquí y allá el territorio conocido como Nueva España es la envidia de las grandes potencias navales del resto de Europa.

Voy a manejar esto de un punto de vista neutral para quedar bien con los lectores de ambos lados del océano. Y como dije en el otro párrafo, en la Nueva España existieron unidades de producción muy capaces que a lo largo del tiempo cambiaron de nombre pero que en ese tiempo debieron llamarse Encomiendas. Las encomiendas eran pequeños feudos manejadas por un amo. Pero a diferencia de los auténticos feudos estos le debían lealtad al rey. A diferencia de lo que pintan las películas y la mayoría de los libros de historia de escuela pública estas encomiendas eran excelentes centros de trabajo donde la gente no solo laboraba sino que incluso podía vivir y gozar de la protección de su encomendero.

Desde luego, al ser esta una época antigua la vida era ruda y solo los mas fuertes podían arrancarle a la tierra unos cuantos frutos. La existencia de estos trabajadores era pesada y corta como es la de la gente que trabaja en el campo. Y como era de esperarse, estos trabajadores que no sabían ni les importaba demasiado la política colonial se preguntaban como era posible que el encomendero tuviera tanto poder.

Por su parte, los encomenderos, señores o como quiera que se les llamase. Debían de mantener sus unidades de producción trabajando y de ser posible agrandarlas por medio de negocios o alianzas económicas tal y como siglos mas tarde se haría con cualquier otra empresa. Y como en ese tiempo la vida era ruda y corta incluso para los poderosos era muy importante mantener al frente de la producción a alguien de la familia. No era raro ver que el heredero de una de estas unidades se convirtiera en el amo cuando apenas llegara a la mitad de sus veintes. Por lo que tampoco era raro que el nuevo jefe no tuviera la experiencia necesaria para hacer negocios que tenía su padre. En fin, en ese tiempo no había una verdadera diferencia entre familia, empresa y territorio. Pues todos ellos eran una misma cosa. Y aunque a veces (las mas de las veces) quienes estaban al frente de estas unidades tenían que recurrir a la violencia para mantener sus negocios, estas unidades de producción eran verdaderamente funcionales.

Y es en el paso del poder en estos pequeños dominios donde viene la relación que el latinoamericano hace con los estudios superiores y el bienestar económico. Pues a diferencia de paises como Estados Unidos en las que las grandes fortunas fueron construidas desde cero con el trabajo de los abuelos y podían irse al demonio por culpa de un nieto irresponsable en latinoamérica esos dominios económicos eran lo bastante fuertes para mantenerse solos y en el peor de los casos tan solo cambiaban de manos y eran controlados por alguien mas. En fin, cuando uno de estos dominios económicos iba a ser heredado por algún descendiente este tenía que esperar a que su padre estuviera lo bastante debil y enfermo para retirarse. Y mientras tanto tenía que hacer algo. En ese tiempo, por cierto la educación mas básica era costosa en términos de dinero y tiempo y por lo mismo eran muy pocos quienes tan siquiera eran capaces de leer y escribir. Desde luego cualquiera que tuviera un mínimo de recursos se preocupaba por educar a sus familiares. Sin embargo para leer y escribir bastan apenas unos años de infancia y desde luego los herederos no podían esperar la mitad de su juventud sentados viendo a sus padres envejecer. Así que para que no estuvieran sin hacer nada era práctica común enviar a los hijos a internados lejanos casi siempre manejados por órdenes religiosas en los que se entretuvieran en algo hasta que llegara el momento de tomar su lugar como los señores de la encomienda.

Internados de lujo para Señoritos Adinerados

Cabe señalar que en esa época la educación era muy diferente a como lo es ahora. El concepto de lo que hoy conocemos como escuela viene de tiempos de mediados de la revolución industrial. En ese entonces la educación básica se hacía en casa por personal especializado y era indistinguible de los cuidados dados a los niños. Mientras que los estudios superiores estaban a cargo de órdenes religiosas o cuerpos de la milicia en las que el estudiante permanecía internado. Por lo que no había gran diferencia entre estudiar una carrera y ser cura o soldado. Para resumir, en ese ambiente daba lo mismo que estudiara el heredero, mientras se mantuviera con vida mas que su padre y entendiera un mínimo de negocios era suficiente para mantener las riquezas dentro de la familia. Lo que en si no era bueno ni malo sino solo una manera de mantener la tradición.

Mientras esto sucedía, los trabajadores que no tenían la mas mínima idea ni les interesaba el funcionamiento de la economía colonial miraban con recelo y envidia a sus amos y se preguntaban cual era la causa de que ellos tuvieran tanta riqueza. Los pocos sirvientes que podían acercarse lo bastante a ellos veían como los hijos de sus jefes pasaban la mayor parte del tiempo en los internados casi siempre en tierras lejanas. Con lo que llegaron a la lógica conclusión de que todo aquel que pasara los suficientes años en esos lugares obtenía por tan solo ese hecho el don divino de ser el jefe y ganar poder y control sobre el resto de los trabajadores miserables y analfabetas que trabajaban la tierra.

Como dije al principio, en esos tiempos la vida era corta y brutal y cualquier modo de vida diferente al de trabajar la tierra se consideraba propio de gente privilegiada. Y entre los trabajadores surgió el mito de que si estudiaban podían mejorar su economía. No importaba la materia que estudiaran mientras que lograsen ser admitidos en esos círculos ya los hacía sentirse merecedores de algo mejor. El si en esos lugares podían aprender algo que tuviera un valor práctico por si mismo en realidad carecía de la mas mínima importancia.

Los siglos pasaron y esa creencia se arraigó de manera profunda en la mente de los latinoamericanos pero lo peor fue que se mantuvo incluso en épocas en las que el modelo de las unidades de producción ya no era el mismo. Al paso de esos 300 o 400 años los terrinorios se fueron conformando como naciones con gobiernos independientes e imponiendo sus propias leyes hasta que al final quedaron mas o menos como los conocemos ahora. Pero la idea de que el haber estado enlistado en una institución educativa traía riquezas independientemente de la carrera que se cursara permaneció en la mente de los ciudadadanos. Incluso en territorios como México en los que por decreto las unidades de producción conocidas en el siglo XIX como Haciendas fueron desintegradas por decreto oficial. Aunque hay que decir, que ya para finales del siglo XVIII las universidades habían cambiado mucho y comenzaban a dejar de ser guarderías para adolescentes de familias adineradas. Pero eso no importó mucho, pues por diversos procesos políticos, en la mayor parte de latinoamérica se vivieron condiciones que hiceron que el gobierno funcionara como una enorme unidad de producción con las mismas reglas de aquellas que habían logrado destruir y que como consecuencia de esto, la producción bajó a tal grado que hubo necesidad de reconstruirlas esta vez con ayuda de dinero del extranjero.

Para acabar pronto, en la mente de los latinoamericanos se tiene la idea de que el haber estado en una institución de educaciñ superior le da derecho a obtener privilegios que en nada se relacionan con el mundo académico ni mucho menos con aquellas materias que cursaron. Y esto fue porque en el pasado existieron unidades económicas tan fuertes que en realidad no necesitaban de muchos conocimientos científicos para ser productivas. Pero por desgracia en la economía del siglo XXI este modelo económico se ha vuelto caro e ineficiente y ha dejado en la miseria a muchas familias de ingresos modestos que gastaron sus pocos ahorros en darles a sus hijos una educación que al final no les trajo mas que deudas. En la siguiente entrada voy a hablarles de como es que realmente funcionan las universidades y el porqué esta forma de pensar no les ha traido mas que desgracias a las mas antiguas y honorables. De momento el único consejo que le doy a quien quiera estudiar es que al menos tenga un genuino interés por la ciencia.

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abril 2, 2012 - Posted by | Uncategorized

3 comentarios »

  1. Me gusto mucho.

    Tiene poco que vi la película “De Panzazo” y junto con esta nota me hizo pensar mucho, la verdad ahorita ando sufriendo por no poder conseguir trabajo, y es que la educación que me dieron no fue lo que esperaba, lamentablemente en el ultimo cuatrimestre fue cuando me di cuenta que debía de ser una persona autodidacta, y me ha tocado realizar mis estudios por cuenta propia, la verdad no me interesa tanto un titulo (ni siquiera he podido realizar el tramite de mi titulo por falta de dinero), y ahora solo busco la manera de ser competitivo a nivel internacional, a final de cuentas somos ciudadanos de la mundo y no solo de un país.

    Esperando la segunda parte

    Comentario por dfkuro | abril 2, 2012 | Responder

    • En lo que publico el resto de las entradas te recomiendo la pelicula “Mente Indomable” (Good Will Hunting) que trata de un individuo muy inteligente que no se adapta a las normas de su escuela ni la toma en serio. La mejor parte de la pelicula es cuando le dice a un estudiante recien graduado:
      “Tu familia gasto varios miles de dolares para darte una educacion que pudiste haber obtenido en una biblioteca publica”

      Comentario por asm86 | abril 3, 2012 | Responder

  2. Desde ahora un amigo mas… Hay muchas cosas que decir…. pero ya habrá tiempo. Por el momento, voy a compartir este blog con todos mis amigos. “La verdad nos hará libres”

    Comentario por Andres | diciembre 7, 2012 | Responder


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