Programación en Lenguaje Ensamblador

-El Verdadero Lenguaje de las Máquinas-

La Escuela y la Cantina

–En Tiempos de Paz no Hacen Falta Pistolas–

 

Durante la colonización de los Estados Unidos, dos estructuras fueron imprescindibles en todo pueblito del viejo oeste: La escuela y la cantina. La cantina era el lugar perfecto para recultar pistoleros que tuvieran el suficiente valor (o que estuvieran lo suficientemente borrachos) para ir a pelear contra los salvajes pieles rojas. Una vez que los antiguos nativos habían sido vencidos y los colonizadores se habían hecho de sus tierras, la escuela se encargaba de ‘producir hombres de bien’ que pudieran sacar adelante al pueblo, y de explotar tanto las tierras como el comercio del nuevo territorio hasta que este dejara de ser redituable. De modo que mientras que en el extremo mas occidental los crueles enfrentamientos a balazos eran cosa de todos los días, en los territorios mas viejos y cercanos a las primeras colonias gozaban de una relativa paz y prosperidad. Un balance muy parecido a este es el que puede apreciarse en la industria del desarrollo de software.

Si hacemos un simil entre una tecnología nueva y desconocida con los territorios a colonizar y a los programadores con los colonizadores, los parecidos son evidentes. Cuando una tecnología recién aparece y nadie sabe como explotarla aparecen grupos de valientes carentes de todas preparación formal que se encargan de abrir paso a los demás en tierras desconocidas; una vez que se ha demostrado que ese campo de la tecnología es seguro y redituable comienza fase de ‘educar’ a la población. Y es aquí donde comienzan a verse participación de organismos ‘serios’ tales como las escuelas, empresas consolidadas, gobiernos e inversionistas de bajo riesgo. Los procesos comienzan a formalizarse y estandarizarse para que todos puedan comprenderlos; y es cuando aparecen las famosas ‘metodologías’. Este proceso puede verse en todos los campos de la industria; pero en el ámbito tecnológico esto es especialmente notable.

Por ejemplo, muchos de los mas fieles lectores de este blog sabrán bien de mi interés por el desarrollo de videojuegos. Pues en esta ‘industria’ (como le llaman varios de mis conocidos) durante los casi 3 primeras décadas de existencia quienes se dedicaban a eso eran por lo regular gente sin mas preparación que algunos conocimientos aficionados de electrónica y computación; poco después algunas empresas de ramas afines comenzaron a participar de manera bastante reservada haciendo juegos; de estas, fueron muy contadas las que sobrevivieron a esa primera época sin grandes pérdidas. Ahora que han pasado esas 3 décadas comienzan a verse no solo grandes inversiones de capital, sino la participación de instituciones ‘serias’ como universidades. Y pensar que hace apenas 15 años la idea de una “escuela de programación de videojuegos” sonaba a poco menos que una ingenua fantasía. Hoy en día me ha tocado ver la aplicación de ‘procesos’ que en otra época solo había visto en los mas aburridas y acartonadas ‘empresas’ desarrolladoras de software de negocios. Y mas de uno defiende estas prácticas argumentando que se trata de un signo de ‘madurez’ de la industria. Por fortuna hasta ahora todas esas empresas desarrolladoras (si es que merecen ser llamadas con ese nombre) no hacen sus propios productos sino que se dedican al Outsourcing al grado de no desarrollar su propia tecnología…

Bueno, supongo que ya han de estar cansados de que cuente la misma historia una y otra vez; pero esta vez estoy mas o menos peocupado. Pues bien se sabe cual era el destino de aquellos rudos pistoleros que se quedaban demasiado tiempo en las áreas civilizadas. Una buena parte, al ver que no tenían ninguna preparación para obtener un trabajo honesto terminaban convirtiéndose en bandidos y casi todos acababan en la carcel o muertos. La única esperanza para esta gente era continuar viajando al oeste en busca de aventuras y esperar juntar una fortuna lo suficientemente grande para no acabar mendigando al llegar a viejos.

La pregunta es: ¿En que parte de este Western entra la programación en Ensamblador?

Pues que si en esta historia el viejo oeste es la tecnología y los colonos son los programadores, el Ensamblador sería con toda seguridad la pistola mas poderosa y mortífera de todo el salvaje oeste. De esas que solían volar en pedazos las manos de aquellos que las disparaban sin cuidado pero increíblemente efectivas en manos de un experto tirador. No voy a mencionar que el Ensamblador es lo mas cercano que un humano puede programar sin manejar directamente ceros y unos (aunque hay quienes podemos pueden hacerlo) ni que puede ser usado para hacer maldades tales como alteración de programas de otros, amenazas serias de seguridad o otras cosas que no voy a mencionar para no darles ideas a los desocupados. Entonces, en un mundo donde no tienes idea de lo que te vas a encontrar y por lo tanto no hay procesos definidos que seguir, la única salida es recurrir a técnicas y herramientas como esta para poder seguir adelante.

De hecho, en cierto libro sobre programación leí alguna vez que el término ‘vaquero’ se usó en otros tiempos para designar a aquellos programadores capaces de resolver alguna dificultad que los procesos de ‘ingeniería de software’ de la época no habían podido manejar. Es mas, en esos libros se decía que no era buena idea recurrir muy seguido a esta clase de soluciones y que lo mejor era apegarse a un método ‘formal’ de resolución de problemas siempre que fuera posible. Es mas, la lógica nos dice que esta forma de manejar los problemas con el tiempo tiende a desaparecer; sin embargo nada mas lejos de la realidad, pues en el mundo de la tecnología no solo los avances son rápidos sino también la obsolescencia y no pasa mucho tiempo antes de que el terreno que uno consideraba seguro y productivo acabe por ser insuficiente y resurja la necesidad de conquistar territorio nuevo. Por lo que a pesar de lo que los ‘profesionales de la industria’ digan, gente que se enfrente a lo desconocido siempre va a ser necesaria.

A veces me siento triste cuando veo la gente se pregunta cosas como “si aún se sigue usando el Ensamblador”, obviamente si uno se refiere a la parte ‘civilizada’ de la computación la respuesta es no. Pero si uno se asoma a las tecnologías mas recientes (de menos de un año de haberse creado) la respuesta definitivamente es no solo un rotundo si, sino que es la única opción.

Tan inutil y hasta peligroso resulta un pistolero en tiempos de paz como un maestro de escuela frente a una horda de feroces pieles rojas. Del mismo modo, un programador de Ensamblador no tiene nada que hacer en una empresa dedicada a la informática de negocios tradicional como un administrador de bases de datos no tiene nada que hacer ante un CPU que acaba de ser desarrollado por Intel o firma similar. En tiempos de paz no hacen falta pistolas…

¿Pero es que realmente vivimos en tiempos de paz?

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octubre 26, 2009 - Posted by | Uncategorized | ,

2 comentarios »

  1. Pues hay que matar a los civilizados(son la verdadera escoria), y no a los pieles rojas. Yijaaa.

    Comentario por b1ackpig | octubre 27, 2009 | Responder

  2. Somos menos, debemos de actuar con cautela. Hay que unirse, somos pocos.

    Comentario por kapetres | octubre 27, 2009 | Responder


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